Suecia confirmó desde su debut que será un rival de cuidado en la Copa del Mundo. El conjunto escandinavo derrotó 5-1 a Túnez en el Gigante de Acero

Suecia necesitó apenas siete minutos y algunos errores del arquero rival, para encaminar una noche que terminó siendo de dominio absoluto. El conjunto escandinavo derrotó 5-1 a Túnez en el Gigante de Acero, resultado que inauguró la actividad mundialista en Monterrey y confirmó las credenciales de una selección que aspira a competir por cosas importantes en esta Copa del Mundo.

Dentro de la cancha, los europeos mostraron rápidamente qué no llegan como invitados y son uno de los equipos más sólidos del torneo. La posesión del balón, la movilidad de sus atacantes y la precisión en los pases permitieron que Suecia tomara el control del encuentro desde los primeros minutos.

El primer golpe llegó al minuto 7. Yasin Ayari aprovechó una desatención defensiva y una serie de errores del arquero tunecino para abrir el marcador y reflejar en el resultado lo que ya sucedía en el terreno de juego: una clara superioridad sueca.

La anotación tempranera permitió a Suecia manejar el ritmo del partido con tranquilidad. Túnez intentó responder mediante contragolpes rápidos, pero rara vez encontró espacios ante una defensa ordenada y un mediocampo que recuperó constantemente la posesión.

La ventaja aumentó al minuto 30, cuando Alexander Isak culminó una jugada colectiva para firmar el 2-0. El delantero encabezó una ofensiva que generó peligro prácticamente cada vez que se acercó al área rival y dejó en evidencia lo difícil que es sostener a una delantera de ese nivel. 

Antes del descanso, Túnez encontró una bocanada de esperanza. Hannibal Mejbri descontó al minuto 43 y acercó a su selección en el marcador, aunque el trámite del encuentro seguía favoreciendo claramente a los europeos.

La ilusión africana duró poco. En la segunda mitad, Suecia volvió a poner el pie en el acelerador; recuperó el control de la pelota, limitó cualquier intento de reacción de su rival y generó ataques de todos lados. 

 tercero llegó del hombre más esperado; al minuto 60, Viktor Gyökeres apareció dentro del área para marcar el 3-1 definitivo y superar al arquero para poner el balón al fondo de la red. Este gol fue celebrado con su tradicional festejo, imitado por suecos y mexicanos en la tribuna. 

Fuera de la cancha también hubo una fiesta digna de una sede mundialista. Más de 50 mil aficionados acudieron al Estadio BBVA para vivir la primera noche de Copa del Mundo en Monterrey. 

En las tribunas se mezclaron los colores de Suecia y Túnez, aunque la camiseta que más llamó la atención fue la de la Selección Mexicana, presente en distintos sectores del inmueble regiomontano.

Tal fue el ambiente en el Gigante de Acero que, por momentos, los cánticos dejaron de apoyar a cualquiera de los equipos en la cancha. En varios lapsos del encuentro, el estadio retumbó con un grito para México, una muestra de la pasión con la que la afición local ha adoptado cada partido de la justa mundialista.

Ya cuando parecía encaminado, y los equipos comenzaban a hacer modificaciones y guardar, del lado escandinavo, a sus estrellas para no arriesgar, apareció el nombre de Mattias Svanberg, quien tenía  sólo 17 segundos en el campo para anotar al 83’ el penúltimo gol. 

Ya con el festejo de mexicanos y Suecos, otro error en la salida de Túnez fue robada por Ayari, quien desde afuera del área, sin pensarlo dos veces, marcó su doblete. Abrió y cerró el marcador. 

Además del triunfo, Suecia rompió una larga sequía ofensiva en Copas del Mundo. Suecia no iniciaba una Copa Mundial anotando cuatro o más goles desde el 8-0 a Cuba en Francia 1938.

La victoria cobra todavía más valor al tratarse del Grupo F, considerado por muchos como uno de los sectores más exigentes del campeonato. Horas antes, Países Bajos y Japón igualaron 1-1 en un encuentro que dejó puntos en el camino para ambos contendientes.

Con ese escenario, Suecia sumó tres puntos de oro y dio un paso importante rumbo a los octavos de final. Más aún, la exhibición mostrada en Monterrey permite pensar que los escandinavos tienen argumentos suficientes para pelear por el liderato de uno de los grupos más competitivos de toda la Copa del Mundo.

Fuente: El Heraldo

Suecia debuta con goleada histórica ante Túnez en el estreno mundialista de Monterrey – El Heraldo de México